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Desafíos de la investigación en Gestión de Recursos Hídricos |
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Alfredo Durán Núñez del Prado / CENTROAGUA
Los debates actuales en torno al estado y gestión de los recursos hídricos están vinculados a los problemas que se observan en prácticamente todas las regiones geográficas y en todos los sectores de uso, coincidiendo las percepciones de los diversos actores sobre una creciente escasez de agua para diversos usos, incrementos de la demanda de agua, contaminación hídrica, afectaciones a ecosistemas, entre otros temas. Estos problemas se expresan a través de conflictos por el acceso al agua que dificultan los procesos de planificación y gestión de los recursos hídricos.
Tales preocupaciones están además enraizadas en las necesidades y requerimientos para generar procesos sostenibles de desarrollo, tanto en espacios locales, regionales y nacionales, y son de hecho un cuestionamiento a las capacidades actuales de gestión para articular de forma consistente las demandas de desarrollo con la sostenibilidad de los ecosistemas acuáticos y sistemas hídricos.
Las discusiones actuales, plantean asimismo un enfoque mas integral de gestión del agua que permita: • Generar una visión integral, priorizada y operativa de gestión del agua que sea compartida por los diversos actores. • Lograr acuerdos intersectoriales sobre soluciones prácticas, locales y sostenibles. • Mejorar los mecanismos de planificación, asignación y regulación del agua tomando en cuenta su impacto en el ecosistema, y en un marco de transparencia y equidad. • Mayor investigación, información, capacitación, análisis y propuestas adecuadas a las condiciones y necesidades del entorno local/regional. • Mayor participación activa de actores: calidad, simetría y democracia. • Diseñar y establecer mecanismos de valoración, retribución, y capacidad de pago por servicios hídricos, sobretodo de los sectores poblacionales mas deprimidos. • Eficiencia institucional, gestión de la demanda y conservación del recurso. • Coherencia entre las medidas para la reducción de la pobreza con la gestión del agua.
Estas necesidades se reflejan en tres ámbitos de acción de una forma crítica: a) en la gestión de los recursos hídricos, especialmente en la búsqueda de opciones para satisfacer los requerimientos hídricos, reducir la contaminación, lograr mayor equidad en el acceso y eliminar los conflictos; b) en las debilidades institucionales, intentando atenuar la ausencia de mecanismos y medios que sean efectivos para implementar las políticas hídricas y los planes correspondientes; c) en la necesidad de incorporar innovaciones tecnológicas consistentes para incrementar la eficiencia y eficacia de la gestión y los usos del agua.
Avanzar en los lineamientos deseados para una gestión integral del agua, y al mismo tiempo dar respuesta efectiva a los problemas de gestión, institucionales y tecnológicos, implica importantes requerimientos de investigación en el sector hídrico, básicamente: generación de conocimiento e información, desarrollo de capacidades para la gestión y la innovación, y desarrollo de formas de participación activa en la definición de políticas y toma de decisiones.
Estos requerimientos plantean asimismo una cercana interacción con los actores en procesos de investigación, es decir, con los destinatarios y usuarios finales de los resultados de la investigación. Por una parte, con los gestores/ejecutores de la política hídrica, a nivel nacional, regional o local, quienes tienen una directa relación entre la implementación de las políticas del sector hídrico y la toma de decisiones. Están asimismo las organizaciones de usuarios, quienes han sido protagonistas de un importante “empoderamiento” durante los últimos años, y quienes son en última instancia los responsables de la gestión del agua, especialmente en sistemas rurales y peri-urbanos. Están tambien las instituciones de investigación internacionales, las cuales muchas veces fijan las orientaciones de la investigación y controlan/supervisan los recursos financieros disponibles, y finalmente las instituciones locales con sus (usualmente escasos) investigadores, quienes desarrollan las investigaciones.
Obviamente, los ámbitos de trabajo de cada actor son diversos, cada uno de ellos tiene diferentes intereses particulares y en general existe una escasa inter-relación entre todos ellos.
Por tanto, la investigación en gestión de recursos hídricos tiene que lograr cuatro aspectos primordiales:
1. Articular a los distintos actores de la investigación. 2. Compatibilizar los enfoques sociales y técnicos (enfoque socio-técnico) para un análisis mas completo y profundo de los resultados. 3. Generar un escalamiento de los resultados hasta el nivel de políticas. 4. Establecer estrategias y mecanismos para incorporar resultados de investigación en procesos de gestión del agua.
Además, estos aspectos deberían estar íntimamente relacionados a procesos de intercambio de conocimientos y experiencias (networking) con otros actores a nivel local, nacional e internacional; la incorporación en los proyectos de investigación de componentes orientados al desarrollo de capacidades de los actores (especialmente locales); la generación de productos/resultados de investigación aplicables y/o replicables, y todo ello en un marco de interacción integradora, es decir en un marco de discusión y negociación que promueva acuerdos o consensos para una gestión mas integral del agua.
Por tanto, el desafío para las instituciones de investigación nacionales radica en diseñar e implementar proyectos estratégicos de investigación que, al margen de su menor o mayor amplitud temática, generen y faciliten el logro de los cuatro aspectos primordiales descritos, y generen la aplicabilidad de los resultados de investigación a distintos niveles y escalas.
Es un asunto muy difícil pero es absolutamente necesario, si se quiere que las acciones de las distintas instituciones públicas y privadas que tienen que ver con la investigación en recursos hídricos lleguen a tener incidencia política, sea en el nivel local o regional.
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